Merecido Homenaje a Paco Balseiro

Es sin lugar a duda la actividad de la Semana Santa 2015 en la que más me hubiera gustado estar. Por asuntos profesionales no he estado esta mañana en la ciudad y me ha sido imposible compartirlo al lado de un buen amigo. Uno de los mejores, sin duda. Así me lo ha demostrado y me lo demuestra día a día, aunque quizás yo no llegue a estar a su altura. Nos conocemos casi desde niños y aunque nuestra amistad no cuajó hasta años después, Paco Balseiro siempre ha sido una persona cercana y transparente a la vez. Una persona que comparte la misma pasión que yo, la Semana Santa, y eso es lo que me ha unido a él. Hoy estoy algo tocado por no poder estar ahí, a su lado, en su día. Hoy sus compañeros, los que siempre le han seguido, porque se los ha ganado con su buen hacer, le han tributado un homenaje más que merecido. Un homenaje que a buen seguro le quedará marcado para el resto de su vida. No es un homenaje cualquiera. Es una homenaje sentido y que salió del corazón de muchas personas. Un homenaje de los suyos, de los que lo quieren. Esos homenajes son los de verdad. Es un homenaje ganado a pulso, en el año a año, en el día a día, que lo dio todo por sus dotaciones, por los muchos portadores que han estado a sus órdenes durante todos estos años. Él siempre puso por delante la lealtad. La que él siempre tuvo a sus portadores, y la que sus portadores siempre han tenido hacia él. Se la ha ganado a pulso. Ha dado siempre la cara por ellos. Muchas veces le costaron disgustos, sin sabores y hasta enemistades, pero la lealtad tiene estas cosas y Paco puede estar orgulloso de ello y puede ir siempre con la cabeza bien alta por todo lo que hizo por sus Caballeros Portadores y por la Cofradía de Dolores. Siempre ha sabido “retirarse” a tiempo, y en su interior ha descubierto que era el momento de pasar el testigo a una persona de confianza, a una persona que ha aprendido de él con los años, y que si le dejan, la continuidad está más que asegurada. El apoyo de Paco es total hacia él, y los portadores también opinan lo mismo, pues así lo han decidido democráticamente.
Amigo Paco. Muchas gracias por estos años en el martillo. Muchas gracias por sus enseñanzas. Pero sobre todo muchas gracias por tu amistad y por tu lealtad. Este día no acaba aquí, queda lo más sentido, estar con tu Cristo de la Misericordia desde otra óptica, con otras sensaciones, pero con los mismos sentimientos y cariño. Él sabrá agradecer tu esfuerzo y dedicación durante todos estos años.

MUCHAS GRACIAS

Viva el Cristo de la Misericordia y viva a su MAYORDOMO DE HONOR.


Freeman Galicia