Denuncian el secuestro de sus derechos como cofrades por parte del Comisario de Dolores con el beneplácito del Obispado de Mondoñedo – Ferrol

Hartos de una situación que se prolonga ya demasiado tiempo y que no tiene visos de terminar, un grupo de cofrades de Dolores han decidido agruparse en un Movimiento Anti – Comisariado, a través del cual pretenden mostrar a toda la ciudadanía el secuestro de sus derechos como miembros de esta Cofradía, de las más pujantes de toda la Semana Santa Ferrolana.

En el año 2011, y tras el Comisariado por parte de Gonzalo Rodríguez-Tenreiro Romero-Mella, se convocan elecciones a la Junta de Gobierno de la Cofradía. Se abre por aquel entonces una etapa marcada por los contantes desencuentros entre los miembros de la Junta elegida, presidida por Manuel Larrosa, y de ésta con los miembros de la Cofradía. Pasado menos de un año, en abril de 2012 y tras la celebración de la Semana Santa, la Junta de Gobierno presenta su renuncia al Obispo, Manuel Sánchez Monge. Tras muchos meses de reflexión y una ronda de contactos con los diferentes Tercios de la Cofradía, el Obispo vuelve a nombrar en diciembre de 2012 un Comisario, siendo elegido esta vez para el cargo el cofrade Ignacio López del Río, que sigue gobernando la Cofradía en la actualidad.

Transcurridos dos años desde su nombramiento, el actual Comisario ha llevado a cabo una serie de acciones tales como igualar la cuota anual de pertenencia a la Cofradía a 40 € para todos los cofrades; alteraciones en el patrimonio de la Cofradía –compra de la imagen de la Virgen de la Esperanza, restauración de Cristo Rey y Jesús de la Columna, desaparición de los pasos de la Coronación de Espinas y la Primera Caída; venta del paso del Cristo Yacente–; desaparición de Tercios y creación de otros nuevos –Tercio de Cristo Rey–; así como la redacción de unos nuevos Estatutos que ya han sido refrendados por parte del Obispo pero que no se han facilitado al grueso de los miembros de la Cofradía y mucho menos sometidos a aprobación de los mismos. Todas estas medidas sin convocar ningún tipo de Asamblea ni presentar las cuentas, unas cuentas que se sometieron por última vez al refrendo de los cofrades en el año 2011.

Este colectivo desea recordar al Comisario y al Obispado que, si bien Dolores es una asociación pública de fieles perteneciente a la Iglesia Católica, goza de personalidad jurídica propia de acuerdo a lo contemplado en los acuerdos Iglesia-Estado de 1979 y que vienen a sustituir al Concordato de 1953, quedando sometida a la Ley 1/2002 de Asociaciones. Por tanto, el Comisario debe cumplir la Ley convocando anualmente a los cofrades en Asamblea General presentando las cuentas al cierre de cada ejercicio económico para su refrendo.

Este grupo de cofrades anuncia que el tema ya está en manos de abogados y que, si no aprecian un cambio de actitud por parte del Comisario, no les quedará más remedio que tomar la vía judicial así como de acciones a pie de calle para dar conocimiento de la situación a toda la opinión pública.


Freeman Galicia