Artículo de Opinión “Elecciones en Dolores”

“A once días de los comicios las candidaturas apuran sus posibilidades”

Hace un par de días escribía en esta misma web mi primer artículo de opinión sobre las próximas elecciones a la presidencia de la Cofradía de Dolores y sobre los respectivos programas electorales de las dos candidaturas concurrentes a las mismas. Tras dicho artículo (ya el mismo día) se han producido en ambas candidaturas movimientos dirigidos a muchos de los puntos a los que me refería el pasado lunes, lo cual celebro profundamente. No por un servidor, que también, sino por los cofrades (acostumbrados a estar atrapados en el mundo cofrade de la desinformación).

Siguiendo con mi análisis particular de ambas candidaturas, quería profundizar, o mas bien pedirles a ambas que lo hagan, sobre un tema de importancia capital. Hemos leído, visto o escuchado algunos de los puntos a seguir por cada una. Pero ¿Por qué ninguna habla en ninguno de los puntos del programa del verdadero problema de la Cofradía? Está muy bien lo de la Casa Hermandad (algunos han tenido años de “mandato” para llevarlo a cabo), está muy bien hacer partícipes a los cofrades de las decisiones y vida social de la Hermandad. Está de maravilla todo aquello que beneficie y engrandezca a la Cofradía y a los que la componen, pero… ¿Qué tiene previsto hacer el nuevo presidente de la Cofradía de Dolores con el grave problema de la fracción social? A mi modo de ver, y basado en años conociendo y viviendo en esa Santa Casa, esa fracción social es el verdadero epicentro de los problemas. Me gustaría saber como va a atajar o intentar atajar la misma el nuevo presidente de la Cofradía. Yo tengo claro que sin PAZ SOCIAL, ninguno de los puntos incluidos en los diferentes programas de las diferentes candidaturas se podrá llevar a cabo.

En las anteriores elecciones hemos visto como una de las dos candidaturas que se presentaban ganó las elecciones por un margen de votos mínimo. Un empate casi técnico que demostró a todas luces la división de la Cofradía y sus cofrades. Al poco tiempo y fruto de esa división, dicha Junta Electa tuvo que dimitir ante una situación insostenible. Uno cree que en estas elecciones, aunque no espero una diferencia tan pequeña como entonces, el margen de votos entre una y otra va a estar también apretado. Eso quiere decir que la Cofradía sigue dividida y fraccionada (no hacen falta unas elecciones para saberlo o para comprobarlo. Es una evidencia de hace muchos años). Es sin lugar a dudas, el verdadero problema y el primero a resolver. Con fracción social va a ser imposible hacer nada. A pesar de ello, no he visto en los programa electorales ningún punto en el que se afronte esta realidad de la Cofradía.

Espero que por el bien de los cofrades nos puedan indicar cuales son o serán las pautas a seguir para buscar esa unión que debe fomentar una HERMANDAD.


Freeman Galicia